El Carnaval de los Animales de Saint-Saëns

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El Carnaval de los Animales de Saint-Saëns

Soni2 Musicales
Publicado de Maestro en Biografías · 1 Marzo 2022
Charles Camille Saint-Saëns (1835-1931) fue un genial compositor del romanticismo, director de orquesta, virtuoso organista y pianista. Su apellido proviene de un pequeño pueblo de Normandía, donde residió algún tiempo, pero fue en París donde vivió casi toda su vida.

Con tan solo 7 años ya acompañó al piano un concierto: Sonata para violín, de Beethoven; y con 11 dio su primer gran recital.

Compuso +400 obras de todos los géneros: óperas, sinfonías y conciertos para piano y órgano… Además, fue uno de los primeros compositores clásicos en hacer música para cine, pues compuso la BSO de la película "El asesinato del duque de Guisa" (1908).

Su obras más importantes son:
  • La ópera Sansón y Dalila (1877).
  • La Sinfonía n.º 3 en do menor para órgano, piano y orquesta (1886).
  • Y la suite humorística Ee Carnaval de los Animales (1886). Es una obra compuesta para una formación instrumental poco usual: 2 pianos, un quinteto de cuerdas (2 violines, viola, violonchello y contrabajo), un xilófono y una armónica de cristal o bien una celesta. Consta de 14 piezas de corta duración, 13 de ellas dedicadas cada una a un animal que es representado por un instrumento distinto; más el desfile final, interpretado por todos los instrumentos.


Saint-Saëns consideró la obra como un divertimento o "broma musical", donde cada pieza es utilizada para hacer una crítica a algunos personajes de la época a modo de "retrato zoológico". Camille recurre a algunos temas de otros compositores e incluso de él mismo, y los traslada a una situación "cómica", muy distinta de la original. Se estrenó en París coincidiendo con martes de Carnaval.

Como curiosidad, os diré que Saint-Saëns prohibió que esta obra se editara mientras él viviera (con excepción de una sola pieza: “El cisne”). Tenía miedo de que, por el carácter frívolo y banal de la suite, su prestigio de compositor serio se viera afectado; aunque en su testamento indicó que esta podía ser publicada tras su muerte.


  1. Introducción y marcha real del león: para 2 pianos y quinteto de cuerdas. Los pianos
    i
    nterpretan escalas cromáticas ascendentes y descendentes que sugieren furiosos rugidos e i
    mitan el sonido triunfal de las trompetas anunciando el carnaval
    .
  2. Gallinas y gallos:
    para 2 pianos, clarinete, violines y viola.
    El Piano y el violín imitan el cacareo de las gallinas y sus polluelos,
    alternándose y repitiendo una misma nota entrecortada;
    mientras que el clarinete interpreta el canto del gallo.
  3. Hemiones
    :
    para 2 pianos.
    Los virtuosos pianistas se lanzan en una
    desenfrenada carrera con escalas ascendentes y descendentes que nos recrean a estos asnos salvajes asiáticos persiguiéndose a gran velocidad.
  4. Tortugas: para cuerdas y piano. El piano acompaña a la cuerda ejecutando una serie de acordes con ritmo monótono en el que el quinteto (de cuerda) interpreta al unísono el famoso Cancán de Offenbach, pero a un tempo lento y pausado.
  5. El Elefante: para piano y contrabajo. Parodia de la Danza de las sílfides (mujeres muy altas y delgadas) de Berlioz, donde utiliza un paquidermo de robustas patas en lugar de una esbelta cigüeña o un flamenco.
  6. Canguros: para 2 pianos. Las notas saltarinas que interpretan los pianistas, así como los acordes que las separan imitan, respectivamente, los saltos y paradas de este simpático marsupial. En definitiva, nos sugieren en qué momentos se mueve o se detiene el animal.
  7. Acuario: para 2 pianos, flauta, celesta, violines, viola, violonchelo. El compositor nos sumerge en el mundo marino con sus mágicas y sugerentes sonoridades: la cuerda frotada ondea como las algas junto a la flauta y los pianos parecen nadar como peces.
  8. Personajes de orejas largas:
    para 2 violines. Es el movimiento más corto, no llega ni al minuto. Los violines se turnan, como si de un juego se tratara, para imitar el rebuzno ("hi-ha"), primero de forma progresivamente más rápida y luego de forma más calmada.
  9. El cuco en el bosque: para clarinete y 2 pianos. Los sombríos y misteriosos acordes del piano nos adentran en la serenidad del bosque donde podemos escuchar, de la mano del clarinete (intervalo de 3ª mayor descendente), el cantar del cuco ("cucú").
  10. La pajarera: para 2 pianos, flauta y cuerdas. Aves variopintas conviven en la pajarera donde la cuerda emula el movimiento de las alas de los pájaros, la flauta interpreta el canto alegre de los mismos y los pianos representan los trémulos de las aves del entorno.
  11. Pianistas: para 2 pianos y cuerdas. ¿Los pianistas están entre los animales? Pues sí, se trata de una broma de Saint-Saëns que, por cierto, era un excelente pianista y organista. Lo que intenta es la ridiculización de algunos ejercicios que hacen los estudiantes de piano.
  12. Fósiles: para 2 pianos, xilófono, clarinete y cuerdas. El xilófono interpreta un fragmento de la Danza Macabra del mismo Saint-Saëns donde se nos evoca el entrechoque de huesos y piedras (fósiles). Después escuchamos algunas antiguas canciones populares francesas.
  13. El cisne: 2 pianos, violonchelo. Ésta es la única pieza de toda la suite que se publicó en vida del compositor. La suavidad y gentileza del violonchelo puede hacernos imaginar un cisne deslizándose por las aguas de un lago.
  14. Finale: para tutti (todos o juntos). Es el desfile, síntesis o resumen de todo lo anterior. La música es muy alegre y tiene un tema recurrente. El inicio es como la introducción y más adelante regresan los asnos salvajes, las gallinas, los canguros y los burros.




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